
Mejor imposible. El duelo fraticida entre Osasuna y Sevilla se lo llevaron los navarros mientras que en la otra semifinal el Espanyol endosó un contundente 3 a 0 al Werder.
Los navarros anularon el juego del campeón, que se mostró sin recursos ante la presión de los hombres de Cuco Ziganda. El 1 a 0 se quedó corto a tenor del control local y el Sevilla deberá mostrarse mucho más incisivo si quiere estar en la final de Glasgow.
El Espanyol viajará a Alemania con 3 a 0. Con cualquier otro equipo y en cualquier otra competición, sonaría a sentencia. Pero los pericos saben que harían bien en no fiarse, que la historia ya les ha dado más de un disgusto. Dentro de una semana, sí toca sentenciar.